Érase una vez una niña perdida sobre el mundo.
La niña estaba siempre buscando algo, nunca estaba quieta, siempre le faltaba algo. (Pero claro, es dificil encontrar nada si no se sabe lo que se está buscando.) Un día, la niña se dijo: "Anda mira, esto de los blogs puede estar bien, la gente escribe cosas y no hace falta que las adorne o que las esconda, porque nadie sabe nunca quien lo escribe".
Le pareció una idea muy buena, aunque luego se dio cuenta de que no se diferenciaba mucho del mundo real, porque allí la gente también suele crear un personaje, y raramente alguien se muestra siempre tal y como es...
Pero la niña, como estaba perdida en el mundo, decidió igualmente escribir el blog, y aquí sigue, tecleando chorradas en tercera persona con la esperanza de que alguien las lea, y perdida, muy perdida en el mundo...